Los niños recuerdan a los personajes mucho más que a la trama. Un buen protagonista es el corazón de un cuento infantil y la razón por la que se pide leerlo «otra vez».
Dale un deseo y un conflicto
Todo personaje memorable quiere algo y encuentra obstáculos para conseguirlo. Ese deseo claro y ese conflicto sencillo son el motor de la historia.
Rasgos reconocibles y voz propia
Una característica física o de carácter fácil de recordar, una forma de hablar particular y una pequeña manía hacen que el personaje cobre vida y se distinga.
Que cambie
Aunque sea mínimamente, el personaje debe aprender o transformarse. Esa evolución es lo que da sentido al cuento y deja poso en el lector.